Todos los
días no son iguales, como tampoco cada conmemoración por el 13 de
Octubre. Matices y rasgos diferencian a una de otra, aun cuando el
objetivo de todas es el mismo: rendir emocionado homenaje a
quienes desde la trinchera del surco o de la fábrica se encargan
de endulzar la vida de los tuneros.
Esta vez Rojas se puso rojo de banderas y gallardetes, de tanta
historia y vivencias personales que ese barrio, de la UBPC Luis
Peña Martínez, del complejo Jesús Menéndez, atesoró por unas
horas el día de la conmemoración provincial.
Héroes y heroínas, vanguardias y destacados, toda una
constelación de lo que más brilla en el sector acudió a la
cita. En sus pechos medallas y sellos, órdenes y distinciones que
deslumbraron a los allí presentes.
Momentos gratos e imperecederos, porque además de enriquecer
la celebración, sirvieron para estrechar más las relaciones de
amistad, solidaridad y amor entre quienes tienen la importante
misión de hacer azúcar, más azúcar, y la nueva generación.
Fue un
encuentro de evocación y remembranza, porque todos los oradores,
poetas y artistas aficionados que subieron al podio, devenido
tribuna abierta, elaboraron sus piezas a partir de las tradiciones
de lucha de los azucareros y de hechos y ejemplos relevantes en
los cuales han participado desde los bisabuelos hasta los nietos.
Aplausos y más aplausos para los que allí hablaron, y en
especial para Suleidys Velázquez, pionerita que, con palabras
llanas y sencillas, conmovió al auditorio: "Me cuentan que
solo tenían trabajo en tiempo de zafra... y que sus hijos por ser
pobres solo tenían derecho a la pobreza... y que quienes se
oponían a la miseria y explotación eran maltratados o acecinados
como ocurrió con José Oviedo Chacón, Amancio Rodríguez y
Jesús Menéndez. Tales sacrificios no fueron en vanos porque hoy
somos dueños y hacemos azúcar por la patria".
Entre discursos, canciones y poesías alegóricas al día más
dulce de Cuba, se hizo entrega de las medallas 18 Congreso de la
CTC y Jesús Suárez Gayol, de certificados y banderas a hombres,
mujeres y colectivos destacados en la producción.
Ocasión propicia que los azucareros aprovecharon, además,
para despedir a Misael Enamorado Dáger, recién nombrado primer
secretario del Partido en la provincia de Santiago de Cuba y darle
la bienvenida a Pedro Jiménez Espinosa, quien lo sustituyó en
similar cargo en Las Tunas, ambos ovacionados a pleno pulmón por
la multitud.
Allí en Rojas, entre cañaverales y un sol abrazador, los
trabajadores agroindustriales forjaron sus nuevos compromisos –crecer
en más de 70 millones de arrobas de caña y en unas 100 mil
toneladas de azúcar en la próxima zafra-, objetivos que serán
bienvenidos si logran alborotar al pueblo con una victoria
rotunda.
Nuevos
primeros secretarios del Partido en Las Tunas y Santiago